6.6.05

DESDE CALI (4)

No creo que viva mucha gente en Cali que no haya tenido en alguna época relación, mas o menos directa, con actividades de mafia.
Muchos comerciantes se enriquecieron de la noche a la mañana a través del blanqueo de dinero narco; gerentes de bancos, politicos, policias, notarios, etc., todos estos sectores tuvieron, o tienen, que ver con dineros ilicitos. Hasta las mismas mujeres, famosas por su belleza, forman ahora parte de esa parafernalia mafiosa que las convirtió en fetiches, en esculturas artificales de silicona, que llenan sus horas en compras estridentes en los centros comerciales de moda o en exhibirse hasta el cansancio en las discotecas de la ciudad.
Sobre la policia y los organismos de investigación el asunto sería de risa, sino es por lo tenebroso de la conocida circunstancia de que muchos de sus miembros son cómplices de los traquetos y de sus oficinas de cobro; es la misma policia la encargada de secuestrar personas para entregárselos a sicarios y cobradores de cuentas, sino es que son ellos mismos los que se ofrecen, por buenas sumas de dinero, a realizar el trabajo sucio. No hay otra explicación para la cantidad de asesinatos que ocurren en las narices de quienes deben protegernos.
Cómo entender que en una ciudad en donde se hacen retenes policiales todos los dias y en todas partes se asesine gente con fusiles, granadas y armas de alto poder, capaces de romper el mas fuerte blindaje de un vehiculo? Muchos saben quienes son los cabecillas de las oficinas de cobro, e incluso donde funcionan, pero la policia no sabe nada, lo cual resulta, por lo menos, inaudito.
Conozco de primera mano el caso de una persona, ingeniero civil, cabeza de una familia reconocida de Cali, hermano incluso de quien dirige hoy el mas importante organismo de socorro de la ciudad, quien contrató una oficina de cobro para cobrar una deuda vencida desde hace mas de ocho años. No ha dudado en aterrorizar y llevar a la quiebra a toda una familia para lograr su siniestro cometido y, sin embargo, para su familia y para la casta social en la que se mueve, es un hombre intachable y "honorable". Es este el tipo de ciudadanos, desgraciadamente, que ahora viven en esta ciudad...

DESDE CALI (3)

Después de la caida de Pablo Escobar y de la persecusión del antiguo Cartel de Cali, los puestos de privilegio y comando de los pequeños grupos mafiosos que quedaron como remanentes en esta ciudad pasaron a los antiguos "lavaperros", matones y sicarios de poca monta que se distinguían por su ferocidad, ambición y pocos escrupulos. De ahi se derivó una nueva cultura delictiva, menos ostentosa y visible que la inicial, pero mas sanguinaria, caracterizada por la ausencia de jerarquias y el poco respeto por la vida y la familia de los enemigos.
Esta nueva casta fundó nuevas modalidades de trafico, convirtiendose en pequeños grupos de transportadores o de administradores de rutas, en oficinas de cobro de deudas licitas e ilicitas y, sobre todo, dedicados a la recuperacion de bienes que los antiguos y poderosos jefes dejaron en manos de testaferros y similares. No tardaron en declararse cruentas guerras intestinas, drigidas a exterminar rivales y competidores del "negocio" y a establecer cierto predominio sobre las demas facciones mafiosas.
De Buenaventura, Tuluá, Palmira y otras ciudades vecinas llegaron a sumarse a la rapiña nuevos personajes, cada uno mas siniestro y despiadado que el otro, bajo el disfraz, desde mediados de los años 90, de las temidas bandas paramilitares. Muchos han caido en esta siniestra vendetta. Primero los cabecillas y sus lugartenientes mas reconocidos; después, los testaferros, los abogados de confianza, los contadores, las esposas, las amantes y, para horror de todos, los hijos e hijas, incluso bebés, en este aquelarre interminable de violencia...

30.5.05

DESDE CALI (2)

Pero, realmente cómo se llegó a esta situacion?
No es un secreto que en Cali, desde finales de los 70 y comienzos de los 80 se dio el nacimiento de una nueva clase de orgnización delictiva en torno, al comienzo, de la marihuana, y despues, de la cocaina, reflejo fiel de lo que pasaba en casi todo el paìs. Colombia fue (es) lugar de paso de la droga exportada por Bolivia y Perú, especializándose las nacientes mafias en el tranporte hacia los Estados Unidos, en donde florecia el consumo desmedido de sustancias sicotrópicas bajo el influjo del hippismo y de la sicodelia de esos años.
En Cali se forjaron grandes familias mafiosas que, conservando un bajo perfil, se enriquecieron de una manera nunca antes vista. Antiguos ladrones, secuestradores, raterillos, contrabandistas y otras especies similares dejaron sus iniciales actividades ilicitas y se enrolaron en la bonanza de la coca. Muchos de ellos, amparados por la corrupción de la policia local y la de los mismos Estados Unidos, viajaban como Pedro por su casa a Miami, Nueva York. etc., trayendo consigo millones de dolares y nuevos parámetros de riqueza: mansiones deslumbrantes, el gusto por carros lujosos, mujeres voluptuosas, ropa fina y muebles importados. Al igual se dio el sello que mas los distinguía: la bisuteria de oro y joyas por doquier, tanto en hombres como en mujeres.
Toda esta parfernalia creo nuevos hitos sociales. La generacion caleña de esa epoca, y todas las subsiguientes, deslumbradas por toda esa riqueza, ostentada impudicamente, decidieron adoptar como propia esa forma de vida, abandonando definitivamente los antiguos valores de prosperidad a través de la educacion y del trabajo honesto, que ahora parecian cosa de viejos y fracasados.
Cali, como otras ciudades del país, se inundó, de la noche a la mañana, de narcotoyotas, hombres armados y peligrosos, discotecas lujosas donde se exhibian mujeres moldeadas a punta de cirugia plastica y, sobre todo, de dinero, mucho dinero, salido de fuentes tan dudosas como abundantes. Eran vox populi las legendarias riquezas y andanzas de los Rodriguez, los Santacruz, los Pacho Herrera y otros nombres que fueron ascendiendo en poder y riqueza a medida que avanzaban los años...

DESDE CALI

Es realmente increible lo que pasa en esta ciudad, otrora apacible y hermosa. Nadie sabe a ciencia cierta cual es la causa real del deterioro fisico y, sobre todo, moral de Cali, pero es un hecho innegable.
Desde hace ya varios años empezó un fenómeno de declinación que ha contagiado todas las esferas de la ciudad, alcanzando incluso el ambito de la autoridad que ahora revela una total impotencia para sacar a Cali de su presente marasmo.
Es particularmente notoria la atmosfera gradual de violencia presente en casi todos los sectores sociales, los que la ha convertido paulatinamente en una de las ciudades mas violentas del mundo. El estilo mafioso de ajuste de cuentas se encuentra presente en todas partes, desde el fenomeno de las pandillas de los barrios populares hasta los negocios de la gente bien, quienes no dudan, unos y otros, en acudir a sicarios y oficinas de cobro para cobrar deudas o vengar afrentas personales.
La intolerancia es plato de cada día. Hace pocos meses murieron en seguidilla mas de veinte abogados penalistas, asesinados por sicarios, y nadie dijo nada. Un inmigrante ecuatoriano fue descuartizado sin causa aparente, y nadie dijo o investigó nada. En el año 2.005 los funcionarios municipales se regocijaban porque el dia de la madre solo hubo 8 o 9 homicidios, pero no contaron en sus informes los mas de 40 heridos que llegaron a los centros hospitalarios.
Es un fenomeno de increible violencia destructiva, de deterioro alarmante de la seguridad ciudadana. Todos vemos con impotencia como nuestra vida y la de nuestras familias es arriesgada dia a dia en cualquier lugar en donde estemos: la casa, el trabajo, la calle...

LA CASA VACIA

La casa yace, yace sin remedio, fantasma de sí misma, yace, yace, la casa pasa por sus vidrios rotos, penetra al comedor que está hec...