11.5.06

NUESTRO INVIERNO


Después de leer la crónica y ver las estupendas fotos de don Alvaro Ramírez, quien nos reporta sobre el excepcional “veranillo” que por estos días agradablemente sorprende a los habitantes del fiordo noruego, -el cual el buen Álvaro atribuye al calentamiento global-, meditaba parado detrás de mi lluviosa ventana sobre la forma distinta en que por acá nos toca vivir el invierno. Nuestro invierno.

Lejos, muy lejos de la elegante nieve y las congelantes temperaturas nórdicas, en Cali el invierno (que según diría nuestra amiga Stirer, no es invierno sino temporada de lluvias porque el clima es idéntico todo el año) es atortolante. Ahora, por ejemplo, desde esta misma ventana veo una siniestra nube de un gris oscurísimo que parece aventarse en picada desde el cerro de Cristo Rey, aureolado por un manto lechoso que es sinónimo de un chaparrón fuerte.

Este invierno nos traslada inesperadamente entre temperaturas extremas. Extremas, claro, para calentanos como nos. En las madrugadas por las ventanas necesariamente abiertas se cuela un frío extrañamente intenso que de verdad obliga al acobijo. Las lluvias matinales, generalmente densas, apabullan y dificultan la levantada, sobre todo por el peso de la idea de tener que correr esquivando la mojada.

Avanzada la mañana la lluvia cesa o amaina a un nivel caminable y el frío le cede el paso a cierto aire calido que nos hace despojar del abrigo, la chompa o la chaqueta para reconciliarnos con el calorcito que lentamente aparece. El cielo tiende a estabilizarse entre un gris blancuzco y un azul tironeado de gris, en medio del cual el sol es solo una insinuación.

Al mediodía, o el sol ya calienta descaradamente o filtra su calor a través de la nubosidad de tal manera que la temperatura ha subido de tono y obliga al abaniqueo, al refugio del aire acondicionado o al duchazo obligatorio. O a todo esto junto. El calor es un vaho pegajoso, “bochorno” que llamamos por acá, que genera frentes y espaldas sudorosas y ropa que persiste en acoplarse con la piel melosa aun en la inmovilidad o bajo la sombra, cuyo único antídoto es el agua fresca de la ducha o el empelotamiento total.

Por las tardes, justo cuando el aire bochornoso oprime bajo un amodorramiento asfixiante, las nubes negras o grises que anuncian la lluvia vuelven a aparecer de cualquier lado y, sin que el calor ceda un ápice, se desgrana un aguacero intenso que silba amenazadoramente y relampaguea allende las montañas o en el mismo corazón de la ciudad. Generalmente llueve por lapsos cortos que escampan abruptamente. A veces la lluvia se escurre paulatinamente durante casi toda la tarde, encerrando la ciudad en un manto de agua que parece eterno.

Por eso aquí y ahora, detrás de esta prisión acuosa a la que nuestro invierno nos conmina, suspiro por el verano anticipado que en la lejana Noruega ahora disfrutan y sueño despierto con prados verdes y secos, con gaviotas que se remontan en un cielo sin nubes y con el gozo de un sol franco que invita a salir.

8.5.06

LA INVASIÓN PAISA

Están por todas partes: En los negocios de los barrios y en los centros comerciales, en el sur y el norte de la ciudad y en las zonas populares o en los sectores de estrato 6; están en las panaderías, los supermercados, los almacenes de ropa y de calzado, las tabernas y las discotecas y, últimamente, en casi todos los minúsculos locales que se apretujan en los viejos edificios del centro de Cali, convertidos, de la noche a la mañana, en enormes y laberínticos emporios comerciales.

Son imperdibles. Su acento los delata, así como también su piel blanca y su jerga plagada de modismos y dichos tradicionales. Son los paisas, descendientes de los legendarios arrieros que descuajaron selvas y fundaron pueblos en la legendaria “Colonización Antioqueña” de mitad del siglo XIX, llegados a Cali ahora en hordas imperceptibles pero reales, en un fenómeno migratorio que ahora sorprende, aunque en verdad empezó desde hace por lo menos década y media atrás.

La percepción común es que se han apoderado de casi toda actividad comercial en Cali. Porque, eso si, su marca distintiva, ganada a pulso, es la de ser negociantes astutos y exitosos. Su presencia es fuerte en el ámbito de las ventas de toda clase de servicios y productos, bajo múltiples formas y diversas escalas que van desde la propiedad de un pequeño negocio de barrio hasta la construcción de todo un centro comercial. Hasta los técnicos del Cali y el América son ahora paisas.

Sus hábitos migratorios también son sui generis, porque lo hacen en clanes familiares, de forma tal que se asientan en un lugar y se explayan en su actividad económica a través de intrincados hilos filiales que se extienden a hijos, primos, cuñados y cuanto familiar puedan ubicar. También es innegable su regionalismo a ultranza, de forma tal que solo parecen confiar en los de su misma raza, lo que los convierte en miembros de “roscas” que jamás se deshacen, ni aun cuando la expansión de sus negocios pareciera aconsejarlo.

Ahora, según decía el periódico Q´hubo hace algunas semanas, se preparan para imponer un alcalde paisa en Cali, cosa que a mi me parece bobada, siendo que todos sabemos que el verdadero alcalde de esta ciudad es el Presidente Uribe, más paisa que cualquiera, a quien tenemos por acá casi semanalmente buscando salirle al quite a cuanto entuerto arma el mediocre alcalde que elegimos.

Sin embargo, el tema divide en la misma medida en que los caleños perciben a los paisas. Unos, porque los hemos aceptado sin mayores prevenciones y convivimos con ellos sin problema alguno; otros, porque les inspiran rechazo, desconfianza y hasta odio. Las razones para esto ultimo pueden ir desde el celo comercial hasta cierta sensación de desplazamiento socioeconómico basado en el hecho de que mientras muchos habitantes de Cali jamás han podido asentarse en un ingreso económico digno, los advenedizos paisas parecen progresar sin problemas en medio de una ciudad económicamente golpeada. Y todos nos preguntamos cómo lo hacen.

Son, obviamente, subjetividades sin mayor explicación que el sentimiento personal. Porque lo que si es cierto y es vox populi en Cali, es que la plata que ahora circula y que en cierta forma ha contribuido a disminuir los bajos índices económicos que teníamos, es de origen paisa. Así que, pues, a caballo regalado…

Bueno, aunque ni tan regalado. Los negocios para un paisa son fundamentalmente eso y si tienen a bien invertir la plata por acá, seguramente no lo hacen en plan de filántropos. Mi opinión es que la actividad comercial, como la naturaleza, repudia el vacío y ellos solo han venido a llenar el dejado por una elite industrial y comercial que se estancó desde hace décadas, embebida en la cultura de riqueza fácil y estéril que dejó el narcotráfico.

Pero no todo es así de bueno. Algunas cosas preocupan de esta invasión paisa. La primera, es que la condición de casi todos los migrantes que nos han llegado es la de gente rural, pueblerina, que no sobrepasa la educación secundaria, dedicada a negocios comerciales básicos que no requieren mayor infraestructura tecnológica. De este modo, prácticamente nada aportan a Cali en materia de empleo calificado ni de conocimientos técnicos o científicos para la industria o el comercio raizal.

También preocupa la proliferación de centros comerciales por doquier, levantados aun a costa de la identidad urbana y el patrimonio arquitectónico de la ciudad. Los del centro, por ejemplo, son edificios cuadrados, anodinos, sin gracia alguna, destinados únicamente a comprar y a vender, y nada más. Los del sur, son copias unos de otros, con solo una calle de distancia entre ellos, totalmente amorfos, que no representan avance urbanístico alguno y que, incluso, violan varias normas urbanísticas del POT.

Pero quizás lo más preocupante es la sospechosa y escandalosa riada de dinero que se mueve detrás de todo este fenómeno. Nadie a ciencia cierta sabe de donde salieron los miles de millones requeridos para la construcción en tan poco tiempo y de tantos enclaves comerciales a la vez en una ciudad que hasta hace poco se quejaba de todo tipo de infortunios económicos. Con la mayoría de los mafiosos locales en fuga, junto con sus riquezas portátiles, una explicación por ese lado no aplica.

Por tanto, el rumor mas acentuado es que se trata de plata de paramilitares desmovilizados, tratando a toda costa de camuflarse en Cali antes de la hora de rendir cuentas al Gobierno. Puede ser. De todas formas es inexplicable que por un local de escasos seis o siete metros cuadrados en un edificio remodelado del centro de la ciudad, dedicado a vender calzoncillos de $5.000, ahora se pida una “prima” de ¡seiscientos millones de pesos! Y lo curioso es que nadie vende, ni siquiera en ese precio.

En fin. No se trata de señalar con generalizaciones improbadas a los paisas que viven y trabajan en Cali. La mayoría, lo se, son gente esforzada y honrada que tratan de progresar junto con sus familias. Pero habrá que abrir bien el ojo, porque detrás de ellos pueden venir soterradamente los invasores verdaderos, aquellos de los que ya sabemos y conocemos bastante los caleños, y que, por lo mismo, no los queremos ni poquito por acá.

¡Y si quieren un alcalde paisa, pues que nos manden el de ellos y nosotros les mandamos a Polo!

5.5.06

INDICADORES ECONÓMICOS DEL COSTO DE LA VIDA EN COLOMBIA

Fecha: 28 de abril de 2.006

Nombre: BÁRBARA INÉS BOHÓRQUEZ, abogada y profesora universitaria.

Asunto: Asesinada por dos sicarios cuando dictaba clases en la Universidad del Valle en Buenaventura.

Recompensa ofrecida por sus asesinos: $ 0

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Fecha: 28 de abril de 2.006

Nombre: JOHN JAIRO LENIS, indigente.

Asunto: Asesinado a bala por desconocidos en Buga.

Recompensa ofrecida por sus asesinos: $ 0

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Fecha: 28 de abril de 2.006

Nombre: OSCAR JESÚS ARANGO VÉLEZ, operario.

Asunto: Asesinado con arma cortopunzante por desconocidos en Cartago.

Recompensa ofrecida por sus asesinos: $ 0

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Fecha: 28 de abril de 2.006

Nombre: JUAN CARLOS TABORDA VÉLEZ, empleado de oficios varios.

Asunto: Asesinado a bala por sicarios en la vía Buga - Tuluá.

Recompensa ofrecida por sus asesinos: $ 0

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Fecha: 28 de abril de 2.006

Nombre: N.N.

Asunto: Asesinado a bala en el barrio Prados de Julia en Buga.

Recompensa ofrecida por sus asesinos: $ 0

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Fecha: 28 de abril de 2.006

Nombre: LILIANA GAVIRIA TRUJILLO, empresaria y hermana del ex Presidente Cesar Gaviria Trujillo.

Asunto: Asesinada a bala por sicarios en Pereira cuando intentaban secuestrarla.

Recompensa ofrecida por sus asesinos: $1.000.000.000.oo

Y NO PUDIMOS…

Los taxistas de toda ciudad son, por así decirlo, el termómetro más fiel de lo que en ella sucede. Son especies de antenas receptoras y transmisoras de cuanto fenómeno ciudadano acontece. Y aquí no conozco al primer taxista que no tenga una queja, y hasta una biliosa bronca, contra el Alcalde Apolinar Salcedo, síntoma inequívoco de que la mayoría en Cali tiene la convicción de estar padeciendo uno de los peores gobiernos que se recuerde.

Sin embargo, a pesar de hacerle fuerza y ponerle firma al asunto, tal como ya lo habíamos dicho antes,
la intención de revocarle el mandato a Polo se quedó solo en eso: Pura intención. Ni siquiera pudimos sacar a sombrerazos, como se lo merece, al mediocre mandatario que tenemos, con todo y el enorme descontento que existe con su gestión.

Algunas señales de advertencia se habían prendido hace algunos días cuando los veedores de la
campaña pro-revocatoria se quejaron fuertemente de las trapisondas que se venían viendo al interior de la Registraduría en el proceso de evaluación de firmas. Nada raro. Esa entidad es un fortín burocrático de algunos de los políticos que, sin mostrarse mucho pero cobrando buenos dividendos en la penumbra, vienen apoyando a todo vapor al Alcalde. Las mismas señales también parpadearon con alarma cuando la misma Registradora, presionada al máximo, deduzco, anunció su retiro del proceso.

Al final resultó que, a pesar de haberse aportado algo más de 118.000 firmas, cuando únicamente se requerían 78.000, solo 38.000 de las recogidas resultaron validas. Muchas fueron descartadas por pendejaditas, como haber colocado comillas en algunos datos que ni siquiera la ley exige que se incluyan. Además, del lado del Alcalde apareció una sagaz tropa de abogados, expertos en estas lides (y en otras non sanctas, supongo), que se pusieron al corte en el asunto para hacer anular cuanta firma les diera papaya. Todo muy previsible, pues solo en la mente entusiasta pero algo ingenua de los líderes de la revocatoria, se concebía la idea de que Polo se iba a dejar sacar así no más. Perro viejo late echado.

¿Y ahora, qué? Pues resignación, resignación y resignación. Nos tocará ver al Alcalde entregar su mandato el 1º de enero del 2.007, echándose el discurso de su vida y proclamando este fracaso de sus opositores como su mayor victoria. Ah, porque eso sí, que Polo le va a sacar partido, seguro que se lo va a sacar. Cuando suceden estas pifias, los gobernantes así resucitados no solo se atornillan más al puesto sino que, en su delirio de poder, reclaman que fue la inmensa mayoría la que los respaldó. Sino, remember el caso Chávez en Venezuela: Lo tuvieron prácticamente echado y se les volvió a meter con todo. Polo debe sentirse muy bolivariano en estos días.

Aparte de todo esto llama la atención la incapacidad de la sociedad colombiana para manifestar de forma efectiva su descontento con los gobernantes de turno, tan diferente a la arrasadora fuerza ciudadana de nuestros vecinos de patio, que cambian de presidente como de calzoncillos. Desde su consagración en la Constitución del 91 la figura de la revocatoria del mandato (y también la llamada moción de censura para ministros y altos funcionarios del Gobierno) no es más que un saludo a la bandera, pues está plagada de recovecos jurídicos de toda clase que la ha convertido en algo inalcanzable e inaplicable en la realidad. Taponada de esta forma la vía institucional, la expresión del descontento se limita a las quejas callejeras y a las intrigas de cóctel que, como mucho, sirven solo para cierto desahogo individual. Para nada más.

Aunque queda el consuelo de haberle enviado un mensaje a Polo de que hay vida inteligente más allá de los pasillos del CAM, cunde ahora en la ciudad una nueva idea: Importar a cien ecuatorianos para que vengan a Cali.

¡Seguro que en quince días tenemos alcalde nuevo!

28.4.06

SOPORTE TÉCNICO PARA PAREJAS

Vía Tecnochica nos llega esta divertida carta:

C o n s u l t a:

Estimado Soporte Técnico:

El año pasado, hice la actualización (upgrade) de NOVIO 5.0 a MARIDO 1.0 y he notado que el nuevo programa ha hecho cambios inesperados en el módulo de contabilidad, limitando mi acceso a las aplicaciones ‘flores’ y ‘joyería’, que habían funcionado sin problema con NOVIO 5.0. Adicionalmente, MARIDO 1.0 eliminó otros programas valiosos, como ROMANCE 9.9, e instaló programas molestos y pesados como FÚTBOL 5.0 y BOXEO 3.0.Por otra parte CONVERSACIÓN 8.0 ya no funciona y LIMPIEZADECASA 2.6 provoca una caída total del sistema. He tratado de ejecutar el programa QUEJARME 5.3 para resolver estos problemas, pero no da resultado.

Atentamente,

Usuaria Desesperada.


R e s p u e s t a U r g e n t e:


Estimada Usuaria Desesperada:

Tenga en mente que NOVIO 5.0 es un programa de entretenimiento, mientras que MARIDO 1.0 es un sistema operativo. Trate de ejecutar el siguiente comando: CREÍAQUEME_AMABAS.bat. Si este no funciona instale inmediatamente LAGRIMAS 6.2 y con esto MARIDO 1.0 debería entonces ejecutar automáticamente las aplicaciones: CULPABLE Pro 3.0 y FLORES 7.0

Pero recuerde: Usar esta técnica en exceso puede provocar que MARIDO 1.0 se desvíe hacia SILENCIO 2.0 o NOMEJODÁS 3.1. Por otra parte, AMIGOSDEOFICINA 7.0 o CERVECITAS 6.1 son virus agresivos que pueden generar archivos de audio tipo ‘RONQUIDO.mp3‘. Le insistimos encarecidamente, eso sí, que NUNCA, pero NUNCA, instale SUEGRA 1.0 o re-instale otro programa NOVIO. Estas últimas aplicaciones no las respaldamos porque pueden hacer que MARIDO 1.0 deje de funcionar totalmente.

En resumen, querida amiga, le recordamos que MARIDO 1.0 es un gran programa, aunque tiene memoria limitada y no aprende nuevas aplicaciones con rapidez. Considere entonces adquirir programas adicionales para mejorar el rendimiento. Personalmente, recomiendo COMIDACALIENTE 3.0 y ROPAINTERIORSEXY 5.3. Para ver resultados como mayor velocidad le insinuamos, si está a su alcance, el programa LIPOESCULTURA 2.0. No falla.

Recuerde que ejecutar con demasiada frecuencia el programa QUEJARME 5.3 puede ocasionar que MARIDO 1.0 instale el virus troyano AMANTE 1.0, lo cual requeriría de la herramienta DETECTIVEPRIVADO 7.5, o incluso ABOGADO 9.0. Todo esto puede llevar a un fallo total del sistema, lo que requeriría urgentemente reiniciar el programa MARIDO 1.0. Tenga cuidado.

Atte,

Soporte Técnico

LA CASA VACIA

La casa yace, yace sin remedio, fantasma de sí misma, yace, yace, la casa pasa por sus vidrios rotos, penetra al comedor que está hec...