3/11/2008
2/21/2008
EL "GORDO" PROBLEMA DE YAMID AHMAD
Recibimos de primera mano la información de que el Juzgado Quince Civil del Circuito de Cali, mediante Sentencia del 20 de febrero (Rad. 0219/06), sancionó al señor Yamid Ahmad, una de las vacas sagradas del periodismo, de las más grandes, de este país, con una pena de arresto por diez días, en razón de haberse negado a rectificar una información relacionada con el señor Carlos Alfonso Potes Victoria, el ex Gerente de Emcali que hace ya un buen tiempo salió de mala forma de esa entidad.
La sanción se produce dentro de un incidente de desacato instaurado por el señor Potes. Y la razón de dicho reclamo estribaría en algo que parece haber hecho carrera en los medios: Conceder un derecho de réplica en lugar de la respectiva rectificación, como ha dicho la Corte que es como se subsanan las violaciones a los derechos de honra y de buen nombre en el plano mediático.
Las reacciones, me parecen, van ser calcadas a las de otros casos: el medio patalea que si cumplió y el afectado que no. Al final, dentro de unas semanas, cuando el Tribunal decida la consulta de la sanción, se definirá el asunto.
Lo que sí parece desprenderse contra el periodista es la posibilidad de una investigación penal por Fraude a Resolución Judicial. Es decir, en castizo, por mamarle gallo a la orden del juez de tutela. En eso, pues, amanecerá y veremos, como dijo Apolinar Salcedo.
Por ahora, para CM& y para Yamid Ahmad, las rejas de la cárcel quedan en suspenso.
2/05/2008
YA NO SOMOS OLVIDO!

Pocas veces como lo del lunes se le muestra a uno la impotencia de las palabras para contar y, menos, para describir lo que se vivió en esta ciudad con ocasión de la marcha del 4 de febrero contra las Farc. Pero toca intentarlo.
2/02/2008
MARCHO POR ODIO
Pero, pensándolo bien, lo importante en realidad es que quienes vamos a marchar digamos por qué lo hacemos, para aclararles algunas cosas a todos aquellos que desde diversas orillas y con nebulosos intereses hablan de la marcha del odio, de la manipulación de los marchantes a favor del gobierno o de cosas similares.
En mi caso, mis razones son claras y, por decirlo en términos de moda, inamovibles. Marcho por odio. Claro que sí. Y digo, además, que ningún ser humano que se precie de serlo puede decir que no le suscita odio el secuestro, la mentira, la violencia y la muerte que representan desde hace rato las Farc.
Odio, por ejemplo, saber que muchos colombianos, más de los que soporta el sentido común, se pudren y mueren de enfermedad y desolación en cambuches miserables, encadenados como animales salvajes, pisoteados, despreciados por sus captores. Todo esto, porque a un grupo de desalmados les parece que así se pelea por un ideal político que, todos sabemos, ya no existe.
Odio, también, esta guerra silente, larguísima y triste a la que nos tienen sometidos a más de cuarenta millones de personas un puñado de forajidos. Guerra, conflicto o como quiera llamarse, que no es entre dos bandos ajenos a nosotros, sino contra nosotros. Si no, entonces como es que somos los civiles, los ciudadanos comunes, los que más muertos y más esclavos, bajo el nombre de secuestrados, hemos puesto.
Odio, además, las mentiras burdas con las que las Farc desprecian nuestra dignidad y nuestra inteligencia. Esas mentiras que les permiten asegurar, a ellos y a sus cínicos emisarios, por ejemplo, que un secuestrado no es eso sino un rehén o un retenido. O que un niño indefenso y arrancado del lado de su madre fue abandonado a su suerte sin que les mortificara ese hecho sino el de haber sido descubiertos alegando que lo tenían.
Odio, por ejemplo, oír y ver la noticia, como la de hace ocho días, de que una madre campesina que salió una mañana soleada de domingo a visitar a sus parientes con sus dos hijos, uno de la mano y otro en el vientre, terminara con las piernas arrancadas, desangrada, arrastrándose por horas entre agrestes breñas para tratar de salvar a sus dos hijitos… Al final, murieron todos. Y todo, porque a un infrahumano de las Farc le dio por poner una mina quiebrapatas.
Y odio ver la cara sonriente de Alf, abrazado por su amigos y por la gente que lo quiere y a la que quiere, porque se me part
e el corazón tratando de imaginar ahora en donde y en que situación estará y que será de su suerte y de las demás personas que las Farc secuestraron el 13 de enero de este año en un paraje hermosísimo del Choco, precisamente en los días cuando el mentalmente defenestrado presidente de Venezuela decía ante una audiencia de bolsillo que admiraba su “proyecto político”.Odio todo esto y muchas cosas más, nacidas de la demencia, la inmisericordia y la naturaleza sanguinaria de las Farc.
Y el odio, sépase bien, me alcanza y me sobra para decir que también odio esas mismas cosas que hacen los paramilitares o el ELN o los corruptos de la política. Pero esa protesta también tendrá su día.
Por ahora, la del lunes 4 de febrero, será mi marcha, la del odio por todo lo que representan y hacen las Farc. Porque seguro estoy que odiando la muerte y la violencia, sé definitivamente que amo la vida.
¡NO MAS MENTIRAS, NO MAS SECUESTROS, NO MAS VIOLENCIA, NO MAS FARC!
1/28/2008
FANTASMA CALEÑO
Y como todo rumor, aparte de esparcirse de boca en boca, fue ganando en contenido, variando sus circunstancias, ahondando su misterio: Que era una mujer cargando un niño, que dejó grandes cráteres a su paso por el segundo y quinto piso del edificio, que el guardia de turno enloqueció de terror… Llegó tan lejos, que hasta Gustavo Álvarez Gardeazabal lo mencionó en el programa La Luciérnaga, agregándole otras cositas de su cosecha. Manías de escritor, supongo.
Total, lo sorprendente no es que haya aparecido un fantasma en la ciudad, cosa que ya es bastante usual en la atmosfera enrarecida de las leyendas urbanas. No. Lo que de verdad sorprende es que en esta ciudad, de casi tres millones de habitantes, un pinche espectro arme tamaño alboroto y que, para colmo, el tierrero llegue a todo el país por cuenta del citado programa radial, que lo dio como un hecho.
Bueno, un hecho sí puede ser, si nos atenemos a los videos que vemos abajo. Pero las cosas parecen diferentes a la versión de esta tarde. Primero, porque la grabación se realizó hace por lo menos cinco o seis días, tal vez mas. Segundo, porque se grabó con un celular. Y tercero, porque el edifico sería la sede de Metrocali, la empresa que construye el sistema de transporte MIO. Ah, y lo grabó un guardia de seguridad, que aunque no enloqueció, si parece que corrió bastante después de la aparición.
Todo parece indicar, entonces, que un fantasma burlón se dio el lujo de ponernos a hablar en Cali de algo distinto a Chávez, los huecos de la ciudad y el inminente escándalo político por la elección ilegal de la nueva Contralora municipal.
Por tanto, se le agradece al susodicho fantasma por los favores recibidos y se le invita cordialmente a aparecer con más frecuencia, ojalá, esta vez, por los lados de la Alcaldía, en donde dicen que asustan ante la ausencia de alcalde.
ACTUALIZACION (Enero 30 de 2.008): El periódico Qhubo publicó ayer una nota sobre nuestro fantasma, en donde se cita esta página y graduan al suscrito de "cazafantasmas". Alli dicen que la aparición fue en el sótano y en el segundo piso del edificio Lloreda (aunque sin nombrarlo expresamente por prohibición de los administradores del mismo). Se trataría, según testigos, del fantasma de un abogado que al parecer deambula desde hace varios años por el lugar.
Igualmente informan que en la sede de Metrocali, que funciona en las antigua Estación del Ferrocarril, también asustan, aunque probablemente sea el fantasma de las licitaciones perdidas.
Y, finalmente, nos informan que todos los guardias de seguridad del Edificio Lloreda fueron despedidos, seguramente por difundir el asunto del fantasma. Por tanto, lo que ahora asusta por alli es el fantasma del desempleo. Triste final.
P.D.: Y si se quieren asustar mas, miren este video, igualito a lo que contamos hace rato en este post.
1/26/2008
HAMBRE Y SOCIALISMO
Si lo dudan, échenle un vistazo al video de los deschavetados. Y después, a esta insólita noticia: Nicaragua, uno de los países más pobres y oprimidos del continente, va a bastecer de alimentos a Venezuela, el tercer o cuarto productor de petróleo mundial.
Si no es que porque uno puede ver en vivo y en directo al desaliñado presidente Ortega haciendo cuentas del frijol y las “vaquillas” que le va a vender a Venezuela como compensación por los miles de millones de dólares que esta ultima le regala en petróleo, no se podría creer. Y falta ver a que sabe la “flor de Jamaica”, que tengo entendido es una impotable verdura con la que hacen un jugo espantoso. Lo dicho: Es humor puro.
A ese paso los venezolanos van a tener que hacerse exámenes urgentes de colesterol y triglicéridos y hacer mucho ejercicio para bajar de peso por la avalancha de comida que les va a llegar de Nicaragua. Como algun lector venezolano comentó: “No coman carne, mejor coman cuento y lo bajan con flor de Jamaica”.
Pero como lo que hay verdaderamente detrás de la retorica de Chávez y de su “robolución”, como le dicen al socialismo chavista en Venezuela, es pura pantalla seudorevolucionaria, nos encontramos con la noticia de esta misma fecha según la cual el “Bolívar de Barinas”, dejando de lado su profundo asco por el imperio, le acaba de comprar a Estados Unidos “… arroz de Texas y Arkansas, caraotas (fríjoles) negras de Idaho y aceite de cocina de Tenessee y de Iowa…”. O sea, que a Colombia, donde vive el “lacayo del imperio” no le compra ni m…, pero al imperio sí.
Y supongo que los gringos no le van a vender barato nada de esto y que al final, llevar comida a Venezuela (que tendrá que importar el 70% de sus alimentos este año) por todas las vías distintas a la colombiana, le va a costar un ojo de la cara. Es decir, que en la llamada patria bolivariana están, en efecto, aguantando física hambre mientras el orate que la preside regala su riqueza petrolera por todo el mundo. ¿Será este el socialismo que nos quieren importar a Colombia?
Por eso vienen a la mente las viejas y acidas palabras de Winston Churchill: “El socialismo es la filosofía del fracaso, el credo de la ignorancia, la prédica de la envidia, y su virtud inherente es la distribución igualitaria de la miseria”.
¡Ni que estuviera viviendo en Venezuela!










