jueves, 10 de enero de 2013

ODA A LO IMPOSIBLE ("Lo Imposible")


Qué es lo imposible? El diccionario lo define como algo sumamente difícil. O algo así. Pero puede intentar definirse con otras palabras sin que su sentido se aclare del todo. Por eso, lo imposible pueden ser muchas cosas: eventos, circunstancias, actos de Dios... que ocurren en el angustioso limbo de lo que no tiene control humano.

De allí que solo puede definirse lo imposible por medio de ejemplos. Por ejemplo, que en una paradisiaca playa tailandesa, una mañana de navidad el luminoso resplandor del día pudiera, en escasos segundos, ser devorado por la negra silueta de una ola gigantesca, que se echa sobre la tierra como un monstruo insaciable y feroz.

O que una menuda mujer se enfrente, a pesar de sus graves heridas, a las corrientosas aguas del embravecido mar para rescatar de ellas a su hijo adolescente, que parece sucumbir bajo los escombros mortales que amenazan tragárselo. O el de un oficinista que encuentra fuerzas, después de librar su propia batalla de supervivencia, para buscar a su esposa y a sus hijos extraviados por lugares arrasados, en donde solo su frenética esperanza parece tener algo de sentido común.

Todo en lo imposible reta la imaginación y la lógica. La cadena de imposibles nos asfixia y asombra. La misma tragedia del colosal tsunami que se abatió sobre el sudeste asiático ese diciembre de 2004 y que produjo, en un instante, miles de muertos y la destrucción de todo lo que se le atravesó, pareciera también imposible de suceder, sobre todo en un mundo que cada vez parece mas indolente frente a la naturaleza herida que nos rodea.

Esta extraordinaria película española, Lo Imposible, dirigida por Juán Antonio Bayona y protagonizada por Naomi Watts y Ewan McGregor, pero facturada con todos los ingredientes de una producción internacional, nos mete de lleno en la narración del drama particular y autentico de esta familia que, como tantos otros turistas en las playas tailandesas, padeció, primero, el golpe demoledor del embate natural  y, después, el azaroso extravío de todos sus miembros en el panorama desolador de una tierra destrozada por el dolor, la muerte y la perdida de lo querido en ese lejano rincón del mundo.

Y logra con total éxito conmovernos hasta limites lacrimosos y cuestionarnos, en la oscuridad de la butaca, sobre nuestra fragilidad existencial, sobre el destino que a veces nos pone veleidosamente en la arena de combate, en la que sobrevivir parece ser el único galardón a la mano. La mujer, el hombre, los niños y todas esas gentes sumidas en dolor y desesperanza, nos enseñan, gracias a un guión excelente y a unas actuaciones que no dejan de sorprender, como el espíritu humano se puede sobreponer a las mas adversas circunstancias y emerger de las ruinas de si mismo, solo a fuerza de creer en que lo inimaginable puede suceder, de mantener en medio de la oscuridad mas recalcitrante la esperanza de algo que, sin saberse con certeza que, puede suceder y brillar en el sorprendente terreno de lo imposible.