martes, 20 de septiembre de 2011

DE DIOSES Y HOMBRES... ABURRIDOS

De dioses y hombres es una pelicula aburrida, especialmente por su soporifero tono narrativo y por la marcada insistencia de su director Xavier Boauvois en recrear el ambiente de aislamiento monacal de la narración a fuerza de meter al espectador entre las lobregas paredes de un convento perdido en el Magreb de la violenta Argelia de los años 90.

Por eso, la valerosa y triste historia de ocho sacerdotes trapenses que sucumben en medio de la espiral de violencia racial y religiosa del pais africano, se pierde lamentablemente en este filme letárgico que, mas que conmover, produce largos y prolongados bostezos y la sensación de que una buena historia, a la que se le pudo haber exprimido una mejor expresión cinematografica y aprovechado el evidente talento actoral de sus protagonistas, se malogró para siempre.

De rescatarse, la actuación del veteranísimo Michael Lonsdale, cuyo personaje, el anciano cura y medico Luc, logra arrancarle al aburrido espectador algunas sonrisas con su fino humor y cierta compasión por su desolador final. Los demas personajes se pierden en la abulia de esas larguisimas escenas contempletivas de misas y rezos y en los dialogos cortados y sin fuerza dramatica, que revela un gran desperdicio de metraje hasta el punto de que, a lo ultimo, se desea, mejor, se anhela que vuelvan las hordas musulmanas a ponerle algo de sentido al anodino periplo de los protagonistas de esta sosísima película.