lunes, 28 de enero de 2008

FANTASMA CALEÑO

El rumor se regó en Cali como pólvora en esta apacible tarde de lunes: Alguien, no se sabe quien, informó que en el edificio Lloreda, situado en plena Plaza de Caicedo, la noche anterior fue grabado un fantasma por las cámaras de seguridad del edificio.

Y como todo rumor, aparte de esparcirse de boca en boca, fue ganando en contenido, variando sus circunstancias, ahondando su misterio: Que era una mujer cargando un niño, que dejó grandes cráteres a su paso por el segundo y quinto piso del edificio, que el guardia de turno enloqueció de terror… Llegó tan lejos, que hasta Gustavo Álvarez Gardeazabal lo mencionó en el programa La Luciérnaga, agregándole otras cositas de su cosecha. Manías de escritor, supongo.

Total, lo sorprendente no es que haya aparecido un fantasma en la ciudad, cosa que ya es bastante usual en la atmosfera enrarecida de las leyendas urbanas. No. Lo que de verdad sorprende es que en esta ciudad, de casi tres millones de habitantes, un pinche espectro arme tamaño alboroto y que, para colmo, el tierrero llegue a todo el país por cuenta del citado programa radial, que lo dio como un hecho.

Bueno, un hecho sí puede ser, si nos atenemos a los videos que vemos abajo. Pero las cosas parecen diferentes a la versión de esta tarde. Primero, porque la grabación se realizó hace por lo menos cinco o seis días, tal vez mas. Segundo, porque se grabó con un celular. Y tercero, porque el edifico sería la sede de Metrocali, la empresa que construye el sistema de transporte MIO. Ah, y lo grabó un guardia de seguridad, que aunque no enloqueció, si parece que corrió bastante después de la aparición.

Todo parece indicar, entonces, que un fantasma burlón se dio el lujo de ponernos a hablar en Cali de algo distinto a Chávez, los huecos de la ciudad y el inminente escándalo político por la elección ilegal de la nueva Contralora municipal.

Por tanto, se le agradece al susodicho fantasma por los favores recibidos y se le invita cordialmente a aparecer con más frecuencia, ojalá, esta vez, por los lados de la Alcaldía, en donde dicen que asustan ante la ausencia de alcalde.









ACTUALIZACION (Enero 30 de 2.008): El periódico Qhubo publicó ayer una nota sobre nuestro fantasma, en donde se cita esta página y graduan al suscrito de "cazafantasmas". Alli dicen que la aparición fue en el sótano y en el segundo piso del edificio Lloreda (aunque sin nombrarlo expresamente por prohibición de los administradores del mismo). Se trataría, según testigos, del fantasma de un abogado que al parecer deambula desde hace varios años por el lugar.
Igualmente informan que en la sede de Metrocali, que funciona en las antigua Estación del Ferrocarril, también asustan, aunque probablemente sea el fantasma de las licitaciones perdidas.
Y, finalmente, nos informan que todos los guardias de seguridad del Edificio Lloreda fueron despedidos, seguramente por difundir el asunto del fantasma. Por tanto, lo que ahora asusta por alli es el fantasma del desempleo. Triste final.
P.D.: Y si se quieren asustar mas, miren este video, igualito a lo que contamos hace rato en este post.



sábado, 26 de enero de 2008

HAMBRE Y SOCIALISMO

Es indudable: El Socialismo del Siglo XXI es la más fecunda y reciente fuente del nuevo humor latinoamericano.

Si lo dudan, échenle un vistazo al video de los deschavetados. Y después, a esta insólita noticia: Nicaragua, uno de los países más pobres y oprimidos del continente, va a bastecer de alimentos a Venezuela, el tercer o cuarto productor de petróleo mundial.

Si no es que porque uno puede ver en vivo y en directo al desaliñado presidente Ortega haciendo cuentas del frijol y las “vaquillas” que le va a vender a Venezuela como compensación por los miles de millones de dólares que esta ultima le regala en petróleo, no se podría creer. Y falta ver a que sabe la “flor de Jamaica”, que tengo entendido es una impotable verdura con la que hacen un jugo espantoso. Lo dicho: Es humor puro.

A ese paso los venezolanos van a tener que hacerse exámenes urgentes de colesterol y triglicéridos y hacer mucho ejercicio para bajar de peso por la avalancha de comida que les va a llegar de Nicaragua. Como algun lector venezolano comentó: “No coman carne, mejor coman cuento y lo bajan con flor de Jamaica”.

Pero como lo que hay verdaderamente detrás de la retorica de Chávez y de su “robolución”, como le dicen al socialismo chavista en Venezuela, es pura pantalla seudorevolucionaria, nos encontramos con la noticia de esta misma fecha según la cual el “Bolívar de Barinas”, dejando de lado su profundo asco por el imperio, le acaba de comprar a Estados Unidos “… arroz de Texas y Arkansas, caraotas (fríjoles) negras de Idaho y aceite de cocina de Tenessee y de Iowa…”. O sea, que a Colombia, donde vive el “lacayo del imperio” no le compra ni m…, pero al imperio sí.

Y supongo que los gringos no le van a vender barato nada de esto y que al final, llevar comida a Venezuela (que tendrá que importar el 70% de sus alimentos este año) por todas las vías distintas a la colombiana, le va a costar un ojo de la cara. Es decir, que en la llamada patria bolivariana están, en efecto, aguantando física hambre mientras el orate que la preside regala su riqueza petrolera por todo el mundo. ¿Será este el socialismo que nos quieren importar a Colombia?

Por eso vienen a la mente las viejas y acidas palabras de Winston Churchill: “El socialismo es la filosofía del fracaso, el credo de la ignorancia, la prédica de la envidia, y su virtud inherente es la distribución igualitaria de la miseria”.

¡Ni que estuviera viviendo en Venezuela!

martes, 22 de enero de 2008

EL LENGUAJE EN LOS TIEMPOS DE LA CÓLERA

“Dime ¿quién te cedió la palabra?, te pones a hablar, luego nadie te calla...porque no lo piensas y no lo dices, ¿es que no te cansas de meter las narices?, ¿por qué no te ahorras tus comentarios?, ¿por qué te tendremos que escuchar a diario?”
Grupo Molotov
Tengo ya varios años, mas de los que desearía, de estar vivito y coleando y no recuerdo ni en lo que he visto, oído o leído una escena histórica siquiera similar a esta lamentable que vivimos hoy los colombianos a manos (o a labios, mejor) del verborreico y patán presidente de Venezuela.

Recuerdo haber leído que Churchill trataba a la Alemania nazi de “eje del mal”. Y eso que Hitler era quien era. Pero nada más. O que Nikita Kruschev se quitó un zapato en medio de una asamblea de la ONU para golpear el atril. Pero, aparte de la pecueca circundante, ninguna ofensa personal. O haber visto y oído hasta hace algunos años al mismísimo Fidel Castro, némesis político del “orangután del Orinoco” (como le dicen a Chavez en España) referirse cruda y sarcásticamente por horas a sus archienemigos gringos. Pero nada más.

Sin embargo, este nuevo Urogallo venezolano, con pinta mas de chafarote o, máximo, de sargento de pueblo que de otra cosa, ha descendido al lenguaje de malevo más recalcitrante que uno pudiera recordar y concebir en tan alto dignatario como lo es el Presidente de un país. Y no parece querer detenerse.

Todos sospechamos, claro, que detrás de todo ese aspaviento de pandillero de Chavez se esconde un propósito distinto de lo que las densas ofensas permiten adivinar. Algunos especulan sobre un pago de favores a las Farc; otros, la intención de inventarse un enemigo externo que le permita escabullirse de la pésima situación interna; algunos, incluso, afirman que se trata de las rabietas de una loca brava, perdidamente enamorada de Uribe, azuzada por el desplante en el asunto humanitario. Como se ve, hipótesis no faltan.

Aunque con la sorprendente y acertadísima estrategia del silencio con que ha respondido Uribe (sorprende, digo, conociéndole el geniecito que internamente se gasta) parece irse apagando la hoguera verbal, subsiste el hecho de que la actitud de Chavez, de alguna forma, nos ha ofendido a todos los colombianos. No tanto por uno querer o no a Uribe, sino por tratarse de un trato injusto y desmedido a quien, para bien o para mal, nos representa como nación.

Y esa herida abierta, me temo, no se va a cerrar así no más. Incluso, aun si Chavez decidiera de un momento a otro volverse un lord inglés. De todas maneras, cada vez que lo veamos al frente de un micrófono vestido con su estridente camisa roja, sospecharemos siempre la vecindad de un insulto o de una malquerencia. Esa imagen nunca se va a borrar.

Por todo esto, queda confirmado una vez más que siempre tendrá carácter más letal una lengua viperina que un disparo. Así venga disfrazada de ayuda humanitaria.
(La frase inicial la copié del blog de nuestro amigo Doctor Comic. El sabrá disculpar la majaderia)