domingo, 22 de julio de 2007

MITO AMENAZADO

Mito es una palabra raída por el uso, desdibujada por el abuso. Con ella, hoy por hoy, se califica casi cualquier cosa: un futbolista con destellos de grande, un cantante de un solo éxito, un político cuyo único merito es estar muerto… Todo, lo eximio y lo mediocre, parece caber en ella.

Por eso cuesta un tanto usarla para decir algo sobre Héctor Lavoe, El Cantante de los Cantantes, La Voz, muerto hace ya casi catorce años y vivo cada día por cuenta de su discografía, que siempre parece fresca y vibrante a pesar de los años que le caen incesantemente encima.

Pero habrá que usarla, a falta de una mejor palabra, para decir que si hay forma más eficaz para acabar con un mito será siempre la de intentar imitarlo o revivirlo (cualquiera de las dos posibilidades o las dos a la vez) de cualquier manera. De allí que tantos, después de Pelé o de Maradona, por poner un ejemplo, hayan sido inflados como sucesores para caer después aplastados por el olvido de un imaginario colectivo que, a pesar de los afanosos y desaforados intentos mediáticos, logra detectar el engaño y la falsa promesa del mito revivido.

Parece entonces que le ha llegado el turno a Héctor Lavoe, pues amenaza Hollywood con traerlo a la vida en la pantalla grande, encarnado por el huesudo Marc Anthony quien, acompañado de su esposa J Lo, la del notable y millonario trasero, se atreve a darle aliento artificial a la historia extraordinaria y trágica del legendario (por no decir mítico) cantante de La Fania.

Ya se había intentado en vida de Lavoe revivirlo. La codicia y la falta de escrúpulos de sus managers lo obligaron a recorrer en sus últimos días, como un fantasma, minusválido y balbuceante, varios escenarios antes de que falleciera. Duele ver esas imágenes, de allí que algunos prefieran más a su fantasma que sus últimas fotografías.

Podrá Marc Anthony transmitirnos, a la vez, la fuerza de las canciones y el desenfreno vital de Lavoe? Logrará superar el punto de la simple imitación de su voz y de su figura o podrá, con facultades histriónicas que nadie le conoce, personificar a una figura tan reconocida y amada en Latinoamérica? O es un simple truco publicitario para vendernos el reencauche de las canciones de El Cantante?

Tocará esperar a ver la película, cuyo estreno mundial se anuncia para agosto de este año. Pero anticiparía aquí que no sería bueno hacerse muchas ilusiones, ni por la actuación del matrimonio Anthony-López, ni por un tono especial y auténtico en la interpretación de las canciones de Lavoe que, a juzgar por el CD promocional, tiene algunos temas afortunados (se destacan El Cantante, Aguanile y Todo tiene su final), pero lejanos, muy lejanos, de la calidad interpretativa y el sello personal de ese mito, si, mito, llamado Héctor Lavoe.




Trailer promocional de la pelicula El Cantante: