miércoles, 21 de febrero de 2007

MI BLOG ESTÁ A SALVO

Una extraña oleada de ataques hackers ha invadido la blogosfera. Y, como resultado, varios blogs, entre ellos el sui generis blog de Lully, cargado de inasibles y sinuosas caricias virtuales, fueron sacados del ciberespacio. Las manifestaciones de solidaridad han sido aplastantes.

Este asunto nos recuerda el caso de nuestro amigo Kozure (viejo querido, ¿qué te hiciste?), cuyo blog fue cerrado hace ya varios meses por parte del islamismo internacional, seguramente exacerbado por el judaísmo militante de su autor. Lo extraño fue que pocos se pronunciaron al respecto. Es entendible: Kozure jamás tendrá las mismas curvas insinuantes de Lully y tampoco tiene balcón virtual en el cual pasearse en pelota en su Santa Marta natal.

Curiosamente el fin de semana pasado, matando la aburrición en una sala de espera, leí en un viejo ejemplar de la revista Enter cierto articulo sobre la persecución oficial sufrida por un joven periodista y blogger, de apellido Fox, me parece, que fue encarcelado por negarse a revelar la fuente de cierta información aparecida en su blog.

Y, por su parte, la Generación Invisible también sufrió ciertos momentos de pánico hace algunos días porque razones desconocidas la sacaron del aire, así que varios sospechamos manos bloguicidas en el asunto.

Resulta indudable que hay gente dedicada a cerrar blogs ajenos y a perseguir bloggers. Algunas razones saltan a la vista, pero otras no, así que cabe preguntarse: ¿Que motivos pueden haber para que alguien se proponga acabar con lo que otro logra plasmar en un medio como este? ¿Morbosa forma de diversión de hackers ociosos? ¿Persecución política, ideológicas o similar, como la que reclamaría cualquier político encarcelado?

Me inclino mas por la primera que por cualquier otra en razón al sospechoso indicio de dejar avisos distractores, como aquel de firmar como Jaime Ruiz, el pugnaz blogger de Pais Bizarro y La Blogoteca, agregándole además cierta teatral proclama sobre las buenas costumbres y demás. Por cuenta de esta circunstancia, supongo, recibí varios alarmantes correos que invitaban a una especie de cruzada contra el pobre Jaime. Después se supo, afortunadamente, que nuestro amigo nada tenia que ver. De todas formas, me parece escuchar en todo esto cierta carcajada de fondo.

Como se corre el riesgo que a uno le borren todas las carajadas que con tanto amor y dedicación lleva publicando y que el blog quede mas en blanco que la memoria de los implicados en el Proceso 8.000, como medidas de protección algunos aconsejan hacer copia del blog, cambiar la clave y otras similares.

En mi caso, como en este blog no hay nada digno de borrarse y me da pereza ponerme con tantas molestias, lo único que sí hice fue darle diez mil pesitos y recomendarle al vigilante de la cuadra que me avisara inmediatamente si veía a alguien sospechoso y con cara de matar blogs.

Sobra decir que esta noche dormiré tranquilo: Mi blog está a salvo.