miércoles, 31 de enero de 2007

¡RABIA!


(Noticia publicada en El Tiempo el 30 de enero de 2.007)


Si uno de verdad se muriera de rabia ya estaríamos muertos la mitad de los caleños y el alcalde Apolinar Salcedo sería el asesino en masa mas grande del mundo.

lunes, 29 de enero de 2007

LAS OLLAS PODRIDAS

Una olla podrida es una olla podrida, aquí, en Barranquilla o en cualquier parte. Y, esta olla en particular, la de la empresa Métodos y Sistemas de Barranquilla que logró inusitadamente a través de una tutela amordazar la divulgación de una investigación periodística en su contra, tiene todas las características, olores y sabores de una muy, pero muy podrida.

El caso, incluso, es hasta macabro, pues incluye al menos dos asesinatos y múltiples sospechas de corrupción que abarca gente de alto vuelo de la Arenosa, como empresarios, ex alcaldes, funcionarios públicos y, últimamente, al siniestro comodín de la política costeña, el inefable capo paramilitar “Jorge 40”, cuyo computador, la verdad sea dicha, es un prodigio tecnológico al lograr almacenar en su disco duro tanta corruptela, horrores y masacres sin desconfigurarse un ápice.

Pero ¿y que tiene que ver lo de Barranquilla con Cali? Mucho, desgraciadamente, porque la triste ¿coincidencia? es que esta empresa, Métodos y Sistemas, es básicamente la misma que bajo el nombre de Sicali se ganó también en esta ciudad el carnudo contrato de recaudación de impuestos municipales, mismo por el cual la Procuraduría mantiene destituido al alcalde Apolinar Salcedo y a varios de sus funcionarios.

Tanto en Barranquilla como aquí esta empresa recauda impuestos y tanto allá como aquí toda esa contratación ha sido fuertemente cuestionada, no solo desde el punto de vista jurídico, sino sobre todo ético. En ambas ciudades se coincide en afirmar que no existe ninguna justificación en entregarle a una empresa como esta el recaudo de miles de millones en impuestos, a cambio de una remuneración exorbitante y con una mínima inversión.

Por acá todavía no ha habido muertos por esa causa ni las narices del lobo paramilitar han asomado tan de frente como en Barranquilla. Pero como toda situación anómala es susceptible de empeorar, es probable que en pocos días, cuando se produzca el fallo definitivo sobre la destitución de Apolinar Salcedo, el tema salte a la palestra con nuevas revelaciones.

Entonces, la fetidez de la olla se agudizará hasta competir con la que cada día se levanta del cercano y atestado basurero municipal. Lo cual, se los aseguro, es mucho decir.

Artículos relacionados:

1. El País de Cali

2. El Tiempo

viernes, 26 de enero de 2007

EXPEDIENTES X EN BOLIVAR (VALLE)

(El noticiero Noti5 del canal Telepacifico informó el pasado martes que en la localidad de Bolivar (Valle) fue avistado un OVNI y grabado en un video en el que se puede ver un objeto luminoso que destella y se mueve con extraños movimientos sobre el cielo nocturno. En el mismo video se ve una silueta en forma de globo que gira sobre si mismo. Expertos entrevistados dijeron que el video amerita ser estudiado)

La agente Scully hizo una mueca de desagrado cuando su celular vibró con insistencia en el bolsillo de su bata médica. En ese momento sus manos, enfundadas en un par de guantes de látex, hurgaban dentro de la cavidad toráxica de un cuerpo amorfo que yacía sobre una camilla metálica. Miró a su compañero, el agente Mulder, que entrevistaba a un policía, fuera de la sala de autopsias. Entonces, como pudo, con dos dedos chorreantes de una sustancia amarillosa, contestó el aparato:

- Scully.

- Aloooo, doña Scully – le hablo una mujer en español.

- Alo, yes…

- Scully, mija, como te vaaa, ve, gusto en saludarte…

- Excuse me?

- Nooo, si vos supieras todo lo que he bregado pa´ conseguir tu teléfono, te llamo de Bolívar Valle…

- ¿Boulevard Valley?

- No, no, Bolívar Valle, oí, ve, por Zarzal, por la carretera Panorama, me entendés?

- Perdón, no entender, no spoken spanish- le contestó con impaciencia la agente, mientras sacudía las manos tratando de librarse del liquido chorreante.

- Oí, ve, es que te estoy llamando pa´ contarte que por acá vimos un extraterrestre, un ovni, cómo te parece, ve?- le espetó la mujer con rapidez.

- Ovni?

- Uy, si, mija, con luces y todo, lo grabamos porque se nos apareció cuando estábamos comiéndonos un pandebonito con pony malta en la carretera…

- Donde… estar…Usted?- preguntó Scully, esforzándose por usar su precario español.

- Ah, pues, acá, antes de Riofrío, conocés?- contestó la mujer.

- Reoooofreooo?

- Si, Riofrío, Riofrío, mija, vos sabés, como yendo pa´ Cartago…

- Ah

- Ve, es que te llamo pa´que te vengas pa´ca y te pongás a investigar, si podés? Si querés te podés quedar donde mi mamá allí en Rozo.

- ¿Rose? I sorry, no comprender muy bien- respondió, azorada, la agente. A esas alturas miraba con desesperación a su compañero, que no se percataba de la situación.

- Siii, mija, eso hemos visto un poco de ovnis, esto está cundido de esos manes, pero no se si son verdes, aunque por esos lados hay muchos hinchas del Cali, oistes…

- Donde… quedar…Rose?- se interesó la agente.

- Rose, no, Rozo, Rozo, no conocés Rozo, allí pegadito a Palmira, vé, cerca de Cali...

- Cali? California?-

- Cali, mija, Cali, como Cartel de Cali, no me digás que no lo has oído nombrar…

- Entonces…ser…ovnis del Cartel de Cali?- preguntó, alarmada, Scully.

- Uy, mija, hasta allá si no, no se si esos manes andan en ovnis, pero con la plata que tienen no tiene nada de raro, oiste, y con esas caletas que le encontraron a Chupeta, no supiste, mija?

- Caletas? Chupeta? No entender…- exclamó con desesperó la agente.

- Uy, si, mija, el man ese que están buscando desde hace años y nada que lo pillan, nooo, pero es que con toda esa plata seguro que ya se volvió extraterrestre, sí o qué?

- Excuse me… poder… hablar, spoken…mas…tarde?- preguntó afanosamente la agente.

- Uy, siii, mija, porque te estoy llamando desde una cabina y esta llamada me está costando un jurgo, llamame, ve, ahí te dejo el numero del celular, yo me llamo Gladis, Gladis, oiste, pero venite, venite, que esto está bueno…- y la mujer colgó.

La agente Scully se quedó un rato en silencio, tratando de asimilar la extraordinaria información recibida. Luego, quitándose los guantes, se dirigió apresuradamente en donde estaba su compañero Mulder, todavía dedicado a entrevistar al policía.

- Mulder, tienes que saber esto. Acabo de recibir una llamada extraña de una mujer que reporta haber visto ovnis.

- ¿Y que tiene eso de raro?- contestó Mulder.

- Pues la mujer asegura que vieron un ovni en un lugar llamado Bolívar o Boulevard Valley, por donde una tal Rose, y que estaría tripulado por gente del Cartel de Cali al mando de un alienigena llamado Chupeta. Los vehículos son del tipo caleta.

El agente, estupefacto, guardó silencio. En su larga carrera en el FBI no se imaginó jamás que pudiera existir una conexión entre extraterrestres y narcos. Eso explicaría muchas cosas. De ser cierto, pensó, el peligro para los E.U. sería grave: Naves extraterrestres bombardeando con “perica” las grandes ciudades e incluso, otros planetas; traquetos viajando en ovnis y ocultándose en otras dimensiones; “cocinas” y caletas intergalácticas… Era un panorama devastador.

- Bueno, Scully, prepárate, salimos en una hora para Bolívar Valley- le dijo con aprehensión Mulder a su compañera- Esta podría ser nuestra última y mas peligrosa misión.

Los dos corrieron hacia el automóvil parqueado afuera de la comisaría. Después, se perdieron raudamente en la noche.

jueves, 25 de enero de 2007

Déjá Vu

Déjá vu (“ya visto”, en francés) es una expresión muy conocida, agorera, cargada de aprehensión y temor. La usamos para significar que estamos ante un evento inexplicablemente conocido, repetido si se quiere, pero que nuestra mente no logra asir y encajonar dentro del rígido y tranquilizador marco de la llamada lógica natural.

Déjá vu, por ejemplo, dice Neo, el héroe de Matrix, cuando un gato negro pasa extrañamente dos veces delante suyo. En ese mundo virtual, entonces, déjá vu significaba una anomalía y también un peligro, porque la maquina dominante se aprestaba a atacar a los intrusos rebeldes a través de sus lúgubres y letales agentes. El cine, entonces, nos alimenta impunemente el aprehensivo significado de la dichosa palabreja.

Déjá vu es también ahora un thriller protagonizado por Denzel Washington y Val Kilmer y dirigido por Tony Scott. Una buena trama, podríamos decir, que precisamente nos traslada, así no mas, la pregunta inquietante de si lo que vemos, olemos y sentimos es real o simplemente es el resultado de una jugarreta mental. Y, por ese mismo camino, revive la ya vieja tesis de un tiempo no lineal, sino retorcido, como una oblea blanda que se dobla hasta tocarse en los extremos, juntándose en un mismo punto lo viejo con lo nuevo, el pasado y el presente.

Claro, es un thriller con una tesis descocada, dirán muchos. Pero yo digo que un buen trhiller tiene la virtud de hacernos tragar sin masticar una explicación descabellada para desatar el nudo intrigoso de la trama, como si fuera algo natural. Y este tiene esa virtud. Por eso, en esta película es posible captar en audio y video el pasado y sentirnos, junto a los protagonistas, un poco como Dios, viendo como el tiempo avanza hacia lo inevitable y, sin embargo, asaltándonos lentamente la locuaz idea de que podemos cambiar el pasado y modificar el presente. Ah, y salir indemnes, sacudiéndonos el polvo y acomodándonos un poco la ropa. Que más quisiéramos.

Me preguntaba, a propósito de esta cinta, si lo que realmente nos inquieta es que los relámpagos mentales que a veces sufrimos por cuenta de un olor, un suave toque de piel o una canción de letra obsesiva, sean sinónimo de universos paralelos o retorcidos o fracturas tempo-espaciales, o simplemente que la respuesta sea un poco mas, digamos, espiritual.

Por cuenta de ese nuevo sacerdocio que es la ciencia estamos mas dispuestos a aceptar, por ejemplo, la teoría einsteiniana de un tiempo y espacio relativos, que se doblan o estiran libremente, uniéndonos con el pasado en efímeras ráfagas y creándonos la inquietante sensación de vivir algo ya vivido, que encarar la idea de que existe a nuestro alrededor un universo espiritual, que se mueve al unísono con el nuestro pero a una frecuencia totalmente distinta, como dos ríos caudalosos paralelos que a veces, solo a veces, llegan a tocarse levemente.

Bueno, creer o no creer es nuestra elección. Solo que allí radica la diferencia entre quienes necesitan explicaciones complicadas para lo que los trasciende y los que la fe nos basta y nos sobra.