sábado, 12 de agosto de 2006

CUCA´S JUICE

Buscando en mis archivos encontré una nota extraída de la página de Tecnochica hace algún tiempo según la cual esta empresa habría inventado el perfume “Vulva Original, que según el fabricante tiene el olor autentico de esa conocida y particular zona femenina.

Según dicha pagina el precio del peculiar aroma es de 19,90 euros, algo así como 60.000 pesos colombianos a la fecha.

Intrigados acerca de la penetración de este producto en nuestro mercado criollo indagué personalmente y por teléfono en diversos San Andresitos que, como se sabe, es a donde llegan lo ultimo de lo ultimo en perfumes. Pero, aparte de las miradas raras y las respuestas destempladas, nadie me dio razón del asunto.

Eso quiere decir que por acá el olor a cuca, o “Cuca´s Juice”, que podría ser el nombre local del dichoso perfumito, no ha surgido más allá de su entorno natural. Cosa que se agradece mucho, porque si algo estremece hasta el horror, es un concentrado y no buscado olor a cuca en un colmado ascensor o en una atiborrada sala de cine o en un calurosos bus caleño a las tres de la tarde, pongo por ejemplo.

Pero de si de imaginar horrores se trata, piensen en lo que se convertiría nuestra vida si algún empresario criollo, de esos que imitan cualquier producto y lo adaptan en precio y calidad a la masa popular, se le ocurriera lanzar un perfume similar pero con su toque local.

En primer lugar, supongo que extraería la esencia o extracto del perfume sin ningún tipo de control de calidad, así que cualquier cuca, incluso la mas ordinaria, podría servir de cantera o materia prima, lo que produciría tal mezcla de olores en lugares públicos que prender un fósforo en dicha situación propiciaría una verdadera tragedia. Incluso grupos terroristas podrían usar el perfume para atentados en metros, trenes, aviones y hasta en buses de Transmilenio.

En segundo lugar, de ponerse de moda, el aroma generaría una avalancha de “Cuca´s Juice” en fechas y celebraciones claves, como el del Amor y la Amistad, el Día de la Madre o el de la Secretaria, razón por la cual el presupuesto masculino podría verse gravemente afectado por la compra simultánea y obligada de mascaras antigases, absolutamente necesarias para lograr sobrevivir en una ciudad plagada de intenso olor a cuca por sus cuatro esquinas.

En esas mismas fechas la salud humana también podría sufrir graves afecciones por la mezcla del vaginal olor con las viandas criollas. Imagínese un olor a cuca entrelazado con uno de chunchullo, pollo al horno, pescado frito, sancocho valluno o tamal tolimense. ¡Horror!

En tercer lugar, es probable que el eventual empresario criollo, en un chispazo comercial, decidiera que no todas las cucas huelen igual y que, por tanto, seria mas autentico y mas barato extraer la materia prima según el estrato social.

De esta manera se lanzaría una variedad del perfume, a precios al alcance del publico, para los estratos uno y dos, que lógicamente tendría que extraerse de la exudación femenina originada en las plazas de mercado, venta de fritanga, puestos de chontaduro y similares. Para el estrato tres y cuatro seria de ciclovías domingueras, oficinas públicas en quincena y centros comerciales en vísperas de festivo. Y para los demás, de sudorosas canchas de tenis, saunas y spas.

Lo inenarrable sería cuando en eventos masivos todos esos aromas variopintos y multifacéticos se juntaran, como en un concierto de Vicente Fernández, por ejemplo. Por ello, me imagino al cantante entonando emocionado su “mujeres, ay mujeres tan divinas” mientras en las graderías del estadio lo corean miles de voces femeninas, a la vez que una nube densa del aroma de miles de cucas apretujadas se eleva lentamente como una neblina toxica.

Pero la gota que colmaría la copa sería, como sucede siempre por acá, que a otro empresario criollo se le ocurriera sacar el contrapeso masculino del citado perfume. Y que además, como también sucede mucho, fuera más audaz e imaginativo que su colega y decidiera que las feromonas masculinas se encuentran en las axilas o la entrepierna varonil.

Y que se lanzara el perfume y que el pinche perfume también tuviera éxito. Y que se popularizara hasta el punto de venderlo por pareja a precio de 2x1. Y que todo el mundo le diera por comprarlo, incluso con versiones para bebes y mascotas. Y que todo el mundo se lo echara todos los días… Affffggggg

Creo que esta es la única profecía sobre el fin del mundo, y la más horrorosa, que se le escapó a Nostradamus.

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